
Un partido duro en Cusco
La selección peruana femenina igualó ante Paraguay en un encuentro muy disputado en el estadio Inca Garcilaso de la Vega de Cusco. El resultado deja sensaciones encontradas para el equipo nacional, que buscaba una victoria clave, pero que aún mantiene opciones en la lucha por el repechaje rumbo al Mundial 2027.
Desde el inicio, Perú presentó algunos cambios en su once titular, apostando por variantes que le permitieran tener mayor control del partido. Sin embargo, al frente tuvo a una selección paraguaya sólida, bien organizada en defensa y muy peligrosa en las transiciones ofensivas.
Paraguay complicó con velocidad y orden
El equipo paraguayo mostró inteligencia desde lo táctico. Pese a llegar apenas horas antes a Cusco, supo adaptarse rápidamente a la altura y planteó un partido incómodo para Perú.
Las laterales paraguayas ganaron constantemente sus duelos y generaron peligro atacando por las bandas. Además, las delanteras aprovecharon los espacios a la espalda de la defensa peruana, complicando el funcionamiento del equipo local durante varios tramos del encuentro.
Por momentos, Paraguay fue superior, imponiendo ritmo y generando las ocasiones más claras del partido.
Un autogol que complicó el panorama
El momento más difícil para Perú llegó a los 20 minutos del primer tiempo. Tras una jugada de presión paraguaya, una desconcentración defensiva terminó en un autogol de Yomira Tacilla, que puso en ventaja a la visita.
A partir de ahí, el partido se hizo aún más cuesta arriba. Sin embargo, la reacción peruana no tardó en aparecer desde el esfuerzo individual y colectivo.
Grace Cagnina y Mía Shalit sostuvieron al equipo
En medio de la presión paraguaya, dos nombres fueron clave para evitar un marcador más abultado: Grace Cagnina y la arquera Mía Shalit.
Cagnina mostró liderazgo en la zaga, anticipando jugadas y manteniendo el orden defensivo, mientras que Shalit respondió con seguridad bajo los tres palos, evitando al menos un par de ocasiones claras de gol.
Campoverde cambió el partido
Para la segunda mitad, el técnico Antonio Spinelli decidió mover el banco en busca de mayor peso ofensivo. El ingreso de Luz Campoverde fue determinante.
Apenas cinco minutos después de entrar al campo, Campoverde encontró el gol del empate, devolviendo la esperanza a Perú y encendiendo nuevamente a la hinchada en Cusco.
Un empate que deja vida
El 1-1 final no era el resultado ideal, pero mantiene con vida a la selección peruana en la pelea por un lugar en el repechaje mundialista.
El camino aún es exigente. Perú deberá enfrentar este sábado a Ecuador en Quito, y posteriormente tendrá duelos clave ante Argentina y Bolivia en junio.
La ilusión sigue intacta
A pesar de las dificultades, este equipo sigue mostrando carácter y capacidad de lucha. El sueño del Mundial no está asegurado, pero tampoco se ha apagado.
Perú sigue en carrera. Y mientras haya posibilidad, habrá motivo para creer. 🇵🇪⚽🔥
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